domingo, 27 de noviembre de 2011

10-D: Pasado frente a futuro


A un lado, el mejor equipo del siglo XX según la FIFA: nueve Copas de Europa, una Supercopa de Europa, tres Intercontinentales, treinta y un Ligas, dieciocho Copas del Rey y ocho Supercopas de España le contemplan. Entre sus buques insignia destacan las figuras del último mejor entrenador del mundo (José Mourinho), un asiduo candidato al gol y a las galas del Balón de Oro (Cristiano Ronaldo), un centrocampista con denominación de origen (Xabi Alonso) y uno de los mejores porteros españoles de todos los tiempos (Iker Casillas). Sin olvidar los excelentes jugadores que conforman el resto de la plantilla: Özil, Khedira, Arbeloa, Albiol, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo, Di María, Coentrao, Lass, Higuaín, Benzema, Callejón, Kaká...
Al otro lado, su eterno rival y principal amenaza de cara a su posible hegemonía en el fútbol mundial: en su haber, cuatro Copas de Europa, cuatro Supercopas de Europa, una Intercontinental, veintiún Ligas, veinticinco Copas del Rey y diez Supercopas de España. También presenta efectivos potentes en los mismos puestos que su rival: el creador del mejor equipo en su centenaria historia, con doce títulos en apenas tres años (Pep Guardiola), el mejor jugador del mundo (Leo Messi), un centrocampista de veteranía sobrada y palmarés soberbio (Xavi Hernández), así como un muro defensor en la portería (Víctor Valdés). Además, el resto de la plantilla no desmerece para nada de su categoría: Andrés Iniesta, David Villa, Pedro Rodríguez, Carles Puyol, Gerard Piqué, Dani Alves, Thiago Alcántara, Cesc Fábregas, Sergio Busquets, Seydou Keita, Eric Abidal...
Tras esta temporada en el que se han producido hasta seis enfrentamientos del siglo entre ambos titanes, se supone decisivo ese último gran duelo antes de acabar el año. Puede invertir la dinámica de los últimos años, donde los primeros se han llevado serios varapalos ante los segundos (un 2-6 en el Santiago Bernabéu, un 5-0 en el Camp Nou o la eliminación en semifinales de la Champions League). Benzema e Higuaín, los delanteros estrellas del equipo, llegan en un momento pletórico y sólo se espera que ante las camisetas blaugranas su magia no caiga en saco roto.
Es innegable la dificultad de vencer a alguien tan sofisticado y letal como el Barça. Lo más sensato, tanto para el entrenador como para el resto de la plantilla, es ser precavido y no olvidar dicho pasado, pues si de algo sirve recordar es para revisar los fallos y prevenirlos en un futuro. Esa carga nefasta será un problema añadido para la preparación del Real Madrid con respecto al partido del 10 de diciembre, por muy bien que le estén yendo las cosas. Esperemos que el nuevo Mou Team sepa plantarle cara al pasado y evite una nueva victoria del Barça: hasta ahora, Guardiola no ha conocido la derrota en el feudo blanco. Ya va siendo hora.

jueves, 24 de noviembre de 2011

...Y Soldado cogió su fusil (de nuevo)

Cuando alguien lea estas líneas, la histórica goleada del Valencia CF ante el Genk belga (7-0) habrá caído seguramente en el olvido. Sin embargo, creo que el papel que jugó Roberto Soldado en dicho partido no merece tal premio. Más bien merece que se le considere como lo que es, un refuerzo de lujo para la punta de lanza en la selección nacional, sobre todo habida cuenta de la situación actual de sus delanteros habituales (Villa, Torres, Llorente, Negredo...).
También hay que apreciar los resultados de sus últimos encuentros, ante Inglaterra (derrota por 1-0) y ante Costa Rica (empate agónico: 2-2). Aunque el propio Soldado dijo que la derrota se hubiera producido aunque hubiera jugado contra los pross, qué mejor forma de resolver tal duda que convocándolo para los siguientes partidos. Es pura dinamita en el área, un tiburón desmadrado que huele el gol a kilómetros. Por eso su convocatoria para la Eurocopa 2012 de Polonia y Ucrania parece asegurada o, cuando menos, de obligada verificación. Las estadísticas, como las leyes, están para romperlas y a ello se emplea con toda la casta que posee (que es mucha) para ganarse el pan, o el puesto, en La Furia Roja.
No hay que olvidar su contribución en el último partido contra el Real Madrid, donde culminó todas las acciones de peligro: firmó dos goles e incluso podría haber consumado el tercero, de no ser por un fuera de juego y un pecho sospechoso. Con el hat-trick que realizó ante el Genk ya se ha convertido en el máximo goleador del Valencia en la Liga de Campeones (11 tantos sólo en dos temporadas). Sus ocho goles en Liga también hacen que se postule como un firme candidato al Trofeo Zarra de esta temporada. Si Del Bosque no le llama pronto, el chico acabará acribillando todas las porterías que encare.

viernes, 18 de noviembre de 2011

La Furia debe resurgir de sus cenizas

El partido que disputó España contra Costa Rica el martes me recordó mucho al que jugamos recientemente contra Chile tras el Mundial. En ambos íbamos perdiendo 2-0 al descanso...y en ambos se produjo una remontada de incalculable valor con un genio manchego llamado Iniesta como artífice principal. Sin embargo, tanto ante los chilenos como ante los costarricenses, se llegó a una misma conclusión: España no termina de carburar en los partidos amistosos como lo hace en los partidos oficiales de clasificación  y en los últimos torneos internacionales. Si es por falta de presión o por cansancio de los jugadores durante una temporada cargada de retos, no se sabe. Lo cierto es que lo vivido ayer recordó a los tiempos negros en que la selección no se comía una rosca y sufría ante rivales que hoy en día no se atreven a toserle. Tenemos la calidad y los jugadores para enfrentarnos con cualquiera, no los desaprovechemos.

Desde el primer momento, Costa Rica demostró que no iba a ser un partido cualquiera. El terreno, pese a las quejas de Toni Grande, estaba bastante mal -aun sin ser un patatal con más arena que césped, como el campo lituano de Kaunas- y dificultaba la circulación del balón. Asimismo, los 'ticos' copiaron la estrategia de Inglaterra (poco cerebro y mucho músculo) para frenar los avances de España y presionaron de lo lindo cuando recibíamos de espaldas para salir a la contra como alma que lleva el diablo. Si a eso le sumamos los errores puntuales en el tiqui-taca de la Furia Roja, con ese fallo garrafal de Casillas en el primer gol -un resbalón tonto, como el de Reina ante Argentina-, se consigue el resultado que vimos en la primera parte: un equipo que días antes había caído contra Panamá por 2-0 estaba dando un baño en toda regla a los maestros. En ocasiones parecía que los campeones del mundo eran los anfitriones, que contaban con verdaderos puñales en la delantera: Campbell y Brenes le dieron la tarde a Iker, en su partido 127 como internacional.

Los cambios de Vicente del Bosque dieron su fruto en la segunda parte, aunque de justicia es señalar que España tuvo en las botas del Guaje Villa más de una ocasión clara. El genio de Fuentealbilla apareció en una ocasión para enmarcar por el área de la Sele y a punto estuvo de meter el balón dentro. Fue una reminiscencia de aquel jugadón que protagonizó ante Bélgica, hace dos años, en un partido de clasificación para el Mundial. Un claro toque de corneta a la resistencia. Y por el mismo lugar llegó el primero: internada profunda de Iniesta, cesión de lujo para Silva y chut raso hacia dentro sin oposición alguna del portero Keylor Navas.

A menos de diez minutos para el final, el empate era posible y a ello se emplearon los jugadores con el coraje que caracteriza a la Furia Roja. Un cabezazo de Sergio Ramos a una falta chutada por Silva no encontró premio por milímetros, pero sí la tuvo Villa al final con su gol número 51. Pese a contar con más ocasiones y estar a pleno rendimiento, la falta de reacción en la primera parte condenó a España a un resultado inusual en la era del Bosque. Hasta ahora sólo se había empatado una vez, también de forma agónica, ante México en el Estadio Azteca. Siempre sabrá mejor un empate sufrido que una derrota abultada, pero la pérdida de prestigio sufrida puede jugar un papel determinante en los compromisos del futuro inmediato para La Furia.